La contradicción inconsciente.
Recuerdo hace tiempo, las declaraciones de Dña. Ana Botella, Concejala del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid, en la que comparaba la homosexualidad con la incompatibilidad entre frutas. Lo cual, hizo que me confundiese creyéndome en ocasiones una manzana roja pecaminosa, y mi pareja como un mango o una papaya. (Aunque me alegró saber que mis amigos que se atiborraban a base de plátanos estaban consiguiendo una dieta alta en potasio, y que aún como no tengo pareja pues me conformaría con mi frutero en solitario). Pero todo esto me hizo de qué pensar, cuando a través de la mensajería instantánea, mantuve una conversación con una gran amiga. Mantuvimos un pequeño intercambio de opiniones, (muy normal entre nosotros), sobre las contradicciones en nuestra orientación sexual. Y es que, bajo nuestro punto de vista, y más concretamente el mío; no existe contradicción más catastrófica que la de ser Homosexual de derechas y no morir en el intento. No digo, ni nunca diré que ser homosexual es una enfermedad, ni nada por ese estilo; pero sí que existen ciertas cosas muy contradictorias las cuales no se pueden sostener.
Muchas de las ideologías políticas de los partidos de derechas, (por no decir todas,intento ser conciliador); están basadas en conceptos que pueden parecer arcaicos en nuestra sociedad actual. Fundadas en los pilares eclesiásticos, que durante tanto tiempo han atemorizado a todo el que no ha estado de acuerdo con sus puntos de vista, con la condena del fuego eterno. Razón por la cual, han atemorizado durante tanto tiempo a la sociedad y obligando a sus adeptos a seguir las normas que convienen a unos pocos para la salvación eterna. Mi amiga me hizo referencia al asunto, argumentando que la contradicción Gay-Derechas era una gran hipocresía. Y eso me hizo pensar más allá, “es una hipocresía inconsciente, sustentada en la educación socio-cultural durante el proceso de aprendizaje, los problemas emocionales y la situación económica actual”, fue mi conclusión.
- Explicación sobre mi teoría:
-La educación socio-cultural durante el proceso de aprendizaje:
Para comenzar, quisiera que se recordase a nivel psicológico el proceso de “Edipo” y de “Electra”. Gracias a dos grandes psicoanalistas les debemos la acuñación de los términos, Freud se encargó del “complejo de Edipo” y Jung “complejo de Electra”. Durante dichos procesos, el/la niñ@ procura controlar todos los besos, caricias, atenciones ya que se encuentran enamorados de su padre o madre e intentan sustituir al a su otro progenitor. (En el caso de Electra de la niña enamorada del padre, y de Edipo el niño de la madre). Pero debido a gestos y conductas de la vida cotidiana al final logran comprender el rol en el que se encuentran y dicho complejo desaparece.Yo sostengo, que en dicho proceso, ocurre que el hijo se es educado en unas situaciones muy severas. El niño se encuentra en una situación anormal, en la que es criado en un ambiente conservador, bajo ideas arcaicas del bien y del mal dónde se penaliza ciertas conductas. (También se puede dar el caso de padres o madres maltratadores o abusos sexuales).
También se ha descubierto recientemente que durante la infancia, los procesos de estrés en el niño terminan pasando factura. Y uno de esos procesos es el miedo a la separación hacia sus padres (independientemente que éstos sean pareja heteros u homosexales). Ya que dicho mecanismo de desesperación es innato para ayudar a la supervivencia del bebé, en muchos casos se pueden dar que provoquen traumas en los que la criatura se encuentra sometida a unos niveles de estrés muy superiores a los normales. Lo que provoca que dichas personas logren tener siempre unos niveles de miedo superiores a los demás. (Se disparan los niveles de Corticotropina, sustancia bioquímica del miedo).
-Problemas emocionales:
La persona homosexual, (hombre o mujer), durante su crecimiento sufre diversas vejaciones por parte de sus compañeros, además de criarse en una sociedad en la que sus sentimientos son pecaminosos; lo cual le provoca que desarrolle una autoestima baja. Además de las conductas de endurecimiento y la adquisición de roles. (El niño no llora, la niña juega a las muñecas)
Éstas personas suelen tener una conducta de ansiosos ambivalentes. Según Lucía Etxebarria en su libro “Ya no sufro por amor”: “Las personas ambivalentes rechazan la información que les pudiera crear confusión. Personas educadas en ambientes muy católicos o conservadores se niegan a cambiar de esquemas incluso cuando las antiguas creencias entra en flagrante contradicción con su propia vida”. Y pone de ejemplo, el gay que tiene en su casa una capilla de la Macarena, donde entra en conflicto su ser con sus creencias.
Estos problemas emocionales derivan en Dependencias Emocionales, lo cual van unidos de la mano del primer punto antes mencionado. Ahora, según Punset y su libro “El viaje al amor”, podemos incluir también otro factor más. El autoengaño. El cual es inconsciente, y según una conversación entre él y Robert Trivers, máxima autoridad mundial en autoengaño. “Mentir conscientemente es agotador. Y por ello, resolverás menos fácilmente las tareas que tengas por delante (…), el rendimiento cognitivo es mejor en la mentira con autoengaño que en la mentira inconsciente”. Te crees más tu mentira si es algo inconsciente, no sabes que es mentira porque crees que es verdad.
-Situación Económica Actual:
Éste factor no es clave, pero si compensatorio. El nivel adquisitorio es mayor, el culto a la imagen crea que se requiera un mayor gasto económico y en el mundo actual se encuentra a flor de piel dicha cita de “Tanto tienes, tanto vales”. Se necesitan mejores trabajos tanto en imagen al exterior (Yo trabajo en…) como en retribuciones (Yo gano…). Y se da el caso que los partidos de derechas son extremadamente capitalistas; lo cual de un modo u otro consiguen favorecer la economía. (Siempre en los niveles privados, lo cual no critico en esta ocasión).Actualmente, muchas o casi todas las empresas comienzan a establecer sus campañas comerciales en direcciones ambiguas sin excluir a ningún tipo de cliente. Sobre todo las grandes marcas de diseñadores, Calvin, Dolce, etc, acuden al público homosexual; para que éste compre sus productos porque de dicho modo serán más gays y mejores. En este caso, se debe favorecer a los grupos capitalistas y aunque reclamemos una igualdad social, se prefiere interponer el nivel económico y estético antes que ciertos derechos fundamentales.
- Conclusión.
Tenemos diferentes puntos mezclados en la coctelera cerebral.
-Un niño criado en un ambiente en el cual no ha podido desarrollar su complejo de Edipo o de Electra debido a causas extremas como maltratos, abusos o una educación dictatorial. Las cuales han podido provocar que su miedo a nivel bioquímico haya sufrido alteraciones. Provocándole que sea vulnerable y creando anomalías tanto psicológicas como bioquímicas.
-Su baja autoestima debido a su condición sexual, lo que en la mayoría de los casos provoca un rechazo a lo que se es; imponiéndoles los roles masculinos-femeninos. Se convierten en personas Ansiosas-ambivalentes, en las que niegan toda información que les provoque reformar sus ideologías; convirtiéndose en dependientes emocionales. A lo que podemos incluir que se ven además con la implicación de que sus vidas son las correctas mediante el autoengaño inconsciente, que es lo más fácil y ahorrativo para el cerebro.
-Y para finalizar, a todo lo anterior que ha logrado crear una persona que aunque sabe que vive en una contradicción, cree que es lo correcto por los mecanismos de defensa que ha ido creando. Se justifica en unas ideologías que defiende lo que cree estar bien, y que además le proporciona ese nivel económico para sustentar la imagen que se prefiere en la sociedad de belleza y aceptación mediante las marcas y el gasto.
Resultado, Un homosexual de derechas y capillita es hipócrita inconsciente. No es un enfermo. El caso que seas heterosexual y no excluye que se pueda tener cierto problema emocional, anímico o psicológico. En este caso resulta igual, ya que se puede ser homosexual y tener algún tipo de problema, anteriormente citado, independientemente de tu orientación sexual.