Moclinejo, yo no te visitaré

Recuerdo cuando hace realmente muy poco tiempo, el gobierno socialista de ZP, aprobó la ley del matrimonio homosexual utilizada como arma electoral para demostrar que son menos malos que los malos.

Después de lo cual un tío mío, (también homosexual), me dijo: “Me rio de estos pobres y de su ley del matrimonio, que se creen que lo han conseguido ellos solos”

Y es cierto, que muchos ni se acordaron de nuestros papás gays y abuelos gays que fueron discriminados y perseguidos en una España que condenaba por “ley” el mero hecho de ser homosexual.

Y es que mi tío tenía razón. No es más gay y reivindicativo el que sale en una manifestación con una pancarta. Pienso que el día a día hace que se haga realidad esa lucha por la normalización de lo que realmente somos. Nos encontramos en una sociedad cada vez más abierta y despierta, pero que sigue utilizando el término de “maricón” para hacer daño en el momento que no le quedan argumentos para rebatir. Un vivo ejemplo de ello es el reciente ataque recibido a mi adorada Shangay Lily, en la que reivindicando sus derechos como persona de confesión Laica ha sido atacada por las diferentes redes sociales y televisión como un engendro transexual y maricón que se merecía la muerte.

A mí, personalmente me preocupa más que todo lo demás, la educación de este país que sigue con viejas cicatrices que la gente ni recuerda. La educación de las generaciones próximas que son nuestro futuro para construir una sociedad “mejor” y la educación de la generación actual para que podamos ser consecuentes con las libertades que tanto sudor y lágrimas nos han regalado nuestros predecesores.

Pero…

Moclinejo va y pone para mí la guinda del pastel.

Decidido en subirse al carro de las “igualdades”, se proclama primer pueblo gay y para ello pintará todas las fachadas de color rosa, construirá 600 casas para homosexuales y desarrollará el primer parque para cruising.  Señores, ya estoy harto de que me vendan gato por liebre y maricón por homosexual. Siendo esta una de las desfachateces más grandes que jamás he visto hasta ahora. Todo esto no sería nada malo si fuese que desarrollasen programas para la prostitución masculina cada vez más en auge, programas de concienciación sobre ETS, educación e integración de personas en riesgo de exclusión,… Pero no nos engañemos, la educación no vende y sí el merdellonismo utilizando los términos “integración de las orientaciones sexuales” cuando quieren decir “hacer comercio con las orientaciones sexuales

Mi opinión fraccionada:

-Rosa: Pintar las casas de rosa cargándonos de una forma muy elegante aquellos atractivos de los que nunca hemos hecho gala, de pueblos blancos de la Axarquía. Asociando una vez más el tópico del rosa al homosexual. Donde tendremos casas para homosexuales en las que, supongo yo, los picaportes serán pollas graciosas para dar acceso a un mundo mejor.

Nunca podremos integrarnos si fomentamos y desarrollamos guetos donde excluirnos y excusas para vivir.

-Parque para cruising: Un lugar fresco, animado y ecológico dónde poder dar rienda suelta a nuestros más primarios instintos como meros animales.

Un sitio en el que no se regula un comportamiento sexual, sino que se utiliza como mera atracción turística, donde quién sabe, podremos encontrar juegos como la Piragua (chuparla debajo del agua), el Teto (tú te agachas que yo te la meto), el 68 (me la chupas y te debo una), y otros miles más.  Un lugar dónde dejamos el sexo en su exponente más simple y degradado del cual ¡Oigan! yo no censuro. Pero que me opongo que lo vendan como si fuese ese un comportamiento gay como el que más dejándonos a la altura del betún.

No Moclinejo, yo no te visitaré. Porque comercias con una orientación sexual dando una imagen llena de topicazos de todos los homosexuales. Porque te preocupas más en llenar bolsillos que en la faceta de integración.

Porque si eso es ser gay, yo señores dejo de serlo en este momento para convertirme en maricón.

Teoría sobre los Gays de Derechas

La contradicción inconsciente.

Recuerdo hace tiempo, las declaraciones de Dña. Ana Botella, Concejala del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid, en la que comparaba la homosexualidad con la incompatibilidad entre frutas. Lo cual, hizo que me confundiese creyéndome en ocasiones una manzana roja pecaminosa, y mi pareja como un mango o una papaya. (Aunque me alegró saber que mis amigos que se atiborraban a base de plátanos estaban consiguiendo una dieta alta en potasio, y que aún como no tengo pareja pues me conformaría con mi frutero en solitario). Pero todo esto me hizo de qué pensar, cuando a través de la mensajería instantánea, mantuve una conversación con una gran amiga. Mantuvimos un pequeño intercambio de opiniones, (muy normal entre nosotros), sobre las contradicciones en nuestra orientación sexual. Y es que, bajo nuestro punto de vista, y más concretamente el mío; no existe contradicción más catastrófica que la de ser Homosexual de derechas y no morir en el intento. No digo, ni nunca diré que ser homosexual es una enfermedad, ni nada por ese estilo; pero sí que existen ciertas cosas muy contradictorias las cuales no se pueden sostener.

Muchas de las ideologías políticas de los partidos de derechas, (por no decir todas,intento ser conciliador); están basadas en conceptos que pueden parecer arcaicos en nuestra sociedad actual. Fundadas en los pilares eclesiásticos, que durante tanto tiempo han atemorizado a todo el que no ha estado de acuerdo con sus puntos de vista, con la condena del fuego eterno. Razón por la cual, han atemorizado durante tanto tiempo a la sociedad y obligando a sus adeptos a seguir las normas que convienen a unos pocos para la salvación eterna. Mi amiga me hizo referencia al asunto, argumentando que la contradicción Gay-Derechas era una gran hipocresía. Y eso me hizo pensar más allá, “es una hipocresía inconsciente, sustentada en la educación socio-cultural durante el proceso de aprendizaje, los problemas emocionales y la situación económica actual”, fue mi conclusión.

  • Explicación sobre mi teoría:

-La educación socio-cultural durante el proceso de aprendizaje:

Para comenzar, quisiera que se recordase a nivel psicológico el proceso de “Edipo” y de “Electra”. Gracias a dos grandes psicoanalistas les debemos la acuñación de los términos, Freud se encargó del “complejo de Edipo” y Jung “complejo de Electra”. Durante dichos procesos, el/la niñ@ procura controlar todos los besos, caricias, atenciones ya que se encuentran enamorados de su padre o madre e intentan sustituir al a su otro progenitor. (En el caso de Electra de la niña enamorada del padre, y de Edipo el niño de la madre). Pero debido a gestos y conductas de la vida cotidiana al final logran comprender el rol en el que se encuentran y dicho complejo desaparece.Yo sostengo, que en dicho proceso, ocurre que el hijo se es educado en unas situaciones muy severas. El niño se encuentra en una situación anormal, en la que es criado en un ambiente conservador, bajo ideas arcaicas del bien y del mal dónde se penaliza ciertas conductas. (También se puede dar el caso de padres o madres maltratadores o abusos sexuales).

También se ha descubierto recientemente que durante la infancia, los procesos de estrés en el niño terminan pasando factura. Y uno de esos procesos es el miedo a la separación hacia sus padres (independientemente que éstos sean pareja heteros u homosexales). Ya que dicho mecanismo de desesperación es innato para ayudar a la supervivencia del bebé, en muchos casos se pueden dar que provoquen traumas en los que la criatura se encuentra sometida a unos niveles de estrés muy superiores a los normales. Lo que provoca que dichas personas logren tener siempre unos niveles de miedo superiores a los demás. (Se disparan los niveles de Corticotropina, sustancia bioquímica del miedo).

-Problemas emocionales:

La persona homosexual, (hombre o mujer), durante su crecimiento sufre diversas vejaciones por parte de sus compañeros, además de criarse en una sociedad en la que sus sentimientos son pecaminosos; lo cual le provoca que desarrolle una autoestima baja. Además de las conductas de endurecimiento y la adquisición de roles. (El niño no llora, la niña juega a las muñecas)

Éstas personas suelen tener una conducta de ansiosos ambivalentes. Según Lucía Etxebarria en su libro “Ya no sufro por amor”: “Las personas ambivalentes rechazan la información que les pudiera crear confusión. Personas educadas en ambientes muy católicos o conservadores se niegan a cambiar de esquemas incluso cuando las antiguas creencias entra en flagrante contradicción con su propia vida”. Y pone de ejemplo, el gay que tiene en su casa una capilla de la Macarena, donde entra en conflicto su ser con sus creencias.

Estos problemas emocionales derivan en Dependencias Emocionales, lo cual van unidos de la mano del primer punto antes mencionado. Ahora, según Punset y su libro “El viaje al amor”, podemos incluir también otro factor más. El autoengaño. El cual es inconsciente, y según una conversación entre él y Robert Trivers, máxima autoridad mundial en autoengaño. “Mentir conscientemente es agotador. Y por ello, resolverás menos fácilmente las tareas que tengas por delante (…), el rendimiento cognitivo es mejor en la mentira con autoengaño que en la mentira inconsciente”. Te crees más tu mentira si es algo inconsciente, no sabes que es mentira porque crees que es verdad.

-Situación Económica Actual:

Éste factor no es clave, pero si compensatorio. El nivel adquisitorio es mayor, el culto a la imagen crea que se requiera un mayor gasto económico y en el mundo actual se encuentra a flor de piel dicha cita de “Tanto tienes, tanto vales”. Se necesitan mejores trabajos tanto en imagen al exterior (Yo trabajo en…) como en retribuciones (Yo gano…). Y se da el caso que los partidos de derechas son extremadamente capitalistas; lo cual de un modo u otro consiguen favorecer la economía. (Siempre en los niveles privados, lo cual no critico en esta ocasión).Actualmente, muchas o casi todas las empresas comienzan a establecer sus campañas comerciales en direcciones ambiguas sin excluir a ningún tipo de cliente. Sobre todo las grandes marcas de diseñadores, Calvin, Dolce, etc, acuden al público homosexual; para que éste compre sus productos porque de dicho modo serán más gays y mejores. En este caso, se debe favorecer a los grupos capitalistas y aunque reclamemos una igualdad social, se prefiere interponer el nivel económico y estético antes que ciertos derechos fundamentales.

  • Conclusión.

Tenemos diferentes puntos mezclados en la coctelera cerebral.

-Un niño criado en un ambiente en el cual no ha podido desarrollar su complejo de Edipo o de Electra debido a causas extremas como maltratos, abusos o una educación dictatorial. Las cuales han podido provocar que su miedo a nivel bioquímico haya sufrido alteraciones. Provocándole que sea vulnerable y creando anomalías tanto psicológicas como bioquímicas.

-Su baja autoestima debido a su condición sexual, lo que en la mayoría de los casos provoca un rechazo a lo que se es; imponiéndoles los roles masculinos-femeninos. Se convierten en personas Ansiosas-ambivalentes, en las que niegan toda información que les provoque reformar sus ideologías; convirtiéndose en dependientes emocionales. A lo que podemos incluir que se ven además con la implicación de que sus vidas son las correctas mediante el autoengaño inconsciente, que es lo más fácil y ahorrativo para el cerebro.

-Y para finalizar, a todo lo anterior que ha logrado crear una persona que aunque sabe que vive en una contradicción, cree que es lo correcto por los mecanismos de defensa que ha ido creando. Se justifica en unas ideologías que defiende lo que cree estar bien, y que además le proporciona ese nivel económico para sustentar la imagen que se prefiere en la sociedad de belleza y aceptación mediante las marcas y el gasto.

Resultado, Un homosexual de derechas y capillita es hipócrita inconsciente. No es un enfermo. El caso que seas heterosexual y no excluye que se pueda tener cierto problema emocional, anímico o psicológico. En este caso resulta igual, ya que se puede ser homosexual y tener algún tipo de problema, anteriormente citado, independientemente de tu orientación sexual.