Teoría de los sentimientos negativos.

 

Los sentimientos, son la esencia del ser humano. Y todos, sean considerados malos o buenos, en realidad son neutros; la conducta que nos provoque en nosotros variará dependiendo del grado en que lo administremos.

El amor, el odio, la ira, la felicidad,… Todos y cada uno de nuestros sentimientos están discriminados por la sociedad. El odio al igual de ser algo malo puede ser también algo bueno. El amor al igual de ser algo bueno puede desembocar en algo malo.

Simplemente para ello me baso en la administración de dichos sentimientos. Cuando se administra poca cantidad dicho sentimiento puede ser totalmente favorecedor. Pero al igual que en el caso de medicación, alimentos, etc; su exceso nos puede provocar un efecto perjudicial en nuestra salud. (En este caso salud emocional).

Siempre tendemos a ver con malos ojos todo aquello que la sociedad nos enseña siempre en sus bases un tanto arcaicas. Pero tenemos que ver mucho más allá de todo aquello que vemos a simple vista. Mucho más allá…

Podría poner un ejemplo como ilustración: El aceite de Oliva, (que años atrás se creía era perjudicial), es beneficioso para el colesterol y para la salud en general; pero si éste se administra en grandes dosis termina por crear todo lo contrario en nuestro sistema.

Pero no digo que por ejemplos algunos tipos de drogas sean beneficiosos, porque demostrado está que aunque sirvan para determinado aspecto influye negativamente en otro diferente.

Con los sentimientos, sobre todo negativos, ocurre algo igual. Si su administración es en pequeñas dosis, nos puede servir como señales para identificar diferentes síntomas, en éste caso a nivel emocional.

Por ejemplo:

-El miedo: Nos sirve como mecanismo de defensa ante diferentes situaciones arriesgadas, haciendo que nuestras capacidades en algunos casos se vean aumentadas para buscar una situación ante tal caso. (Cierto es que en su exceso puede provocar una parálisis y diferentes trastornos). Ya que también está demostrado que el bebé como mecanismo de supervivencia, acude al miedo para no separarse de sus progenitores.

-Los celos: Aunque aparentemente no tenga ningún tipo de justificación, podemos ver que su aspecto positivo puede ser el hecho de darnos cuenta que algo no está funcionando correctamente en nuestra conducta, que nos hace que nuestro sentido de la propiedad se vea totalmente atrofiado, ya que siempre tendemos a ver a las personas como parte de nuestra propiedad.(Los celos, pueden en un caso, compararse con la fiebre, como un sistema de aviso, en el que algo no va bien).

-Y así sucesivamente con otros muchos más tipos de sentimientos.

No pretendo en ningún caso, compararme con algún tipo de Freud. Pero cierto es, que a lo largo de nuestra historia, algunos tipos de costumbres se han olvidado, mermando cada día nuestras capacidades de análisis personal. Siempre achacamos cualquier síntoma poco ético por nuestra parte, en una constante mecanización del ser humano y su incesable visión en comunidad y no como persona individualista.

Nuestra cultura, siempre ha culpabilizado todo lo dañino al alma inmortal como cristianísimos catocalísimos romanísimos que somos. Concretamente, nuestra sociedad española, en la cual relativamente poco ha estado viviendo ese pensamiento arcaico de la Edad Media, podemos encontrar con las posturas adecuadas para justificar el que no podamos comprender dicha postura.

Si hasta hoy en día, el tema sexo, sigue siendo un tabú; no podemos pedir más peras al Olmo como solemos pretender. Y no es que haga una crítica a la sociedad, la cual también ha olvidado sus dignidades en una de las reiteradas bajadas de pantalones.